
Hacer DX (hacer “diexismo”) es parte de eso. Es alcanzar con nuestras propias construcciones lo que otros sólo pueden lograr con muchos Euros en los bolsillos. Además, hacer DX es un entretenimiento que te ayudará a conocer otros idiomas, otras culturas, otras personas que pueden enseñarte muchos secretos técnicos (que en las mejores Universidades no se enseñan) y por sobre todo, hacer DX es un desafío intelectual que pocos se animan a afrontar (es más fácil jugar Sodokus en el ordenador que construir un receptor para escuchar la NHK de Tokio, por ejemplo). Hacer DX te ayudará a comprender muchos fenómenos atmosféricos y a relacionarlos con la meteorología, te enseñará sobre la ionósfera (composición y comportamiento) y sobre cómo ésta es afectada por la actividad solar que se repite cíclicamente cada 11 años terrestres. Por supuesto, el sol será de pronto un aliado y en otras oportunidades un enemigo implacable que aprenderás a conocer y a predecir en su comportamiento, para valerte de él y sacar el mejor provecho en el atrapante mundo del DX. Recuerda siempre que los billetes son una gran ayuda en muchos aspectos de la vida, sin embargo, la inteligencia demostrada en el máximo aprovechamiento de los recursos que tengas a tu alcance, será la herramienta que te llevará al éxito.
Si te interesa lograr estos desafíos, continúa leyendo este artículo.