Mostrando entradas con la etiqueta Iluminación LED. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iluminación LED. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de abril de 2013

La iluminación LED más alta del mundo

Para los hospitales, la iluminación es un aspecto muy importante dentro de su estructura edilicia que favorece a la mejora de la calidad del tratamiento que reciben los pacientes. Una buena y apropiada iluminación durante la noche, además de facilitar el trabajo de los profesionales, mejora la seguridad del paciente garantizando un área óptima de trabajo y recuperación. Uno de los retos a vencer es el gasto significativo que representa una unidad de iluminación completa para un centro de salud, factor que multiplica el desafío si hablamos de una unidad de cuidados intensivos ubicada a 5700 metros de altura en uno de los campamentos de descanso y rescate en la montaña más alta del mundo: el Everest


El refugio Everest High Base Camp, iluminado con tecnología LED.

Este objetivo fue logrado en forma reciente por el equipo de trabajo Xtreme Everest 2, el 10 de marzo último, equipando su laboratorio, sala de operaciones y las demás áreas de iluminación instalando tubos de iluminación Cardinal LED, de RedBird LED, un fabricante líder de lámparas lineales de repuesto (tubos similares a los fluorescentes) con tecnología LED. Xtreme Everest 2 es un equipo de médicos especialistas en cuidados intensivos, enfermeras y científicos que estudian los problemas de salud en las unidades de cuidados intensivos de los hospitales y que se dedican a prestar sus servicios en este remoto lugar del planeta. “Everest High Base Camp” (el nombre del campamento) requiere un sistema de iluminación robusta y de alta eficiencia, capaz de funcionar en temperaturas extremadamente bajas.  La solución más apropiada fue encontrada en este tipo de luminarias provistas por el mencionado fabricante  y con ellas alcanzan excelentes relaciones costo-efectivas, en luminarias que trabajan con tensiones universales entre 110 hasta 227VAC, ofreciendo hasta 7000 lúmenes con un consumo de sólo 66Watts.

Vista del interior del campamento

Jonathan Eppstein, Presidente de RedBird expresó que están muy contentos de haber sido seleccionados por esta importante institución. La investigación que se realiza por este equipo dedicado tendrá un gran impacto en el tratamiento de una amplia gama de condiciones médicas, favorecidas por este tipo de iluminación. Estas luminarias LED, con su alto CRI y bajo consumo de energía, se adaptan a la perfección para esta aplicación logrando una visión más realista y natural respecto a los métodos tradicionales fluorescentes. Pasando al tema de los costos de utilizar con este tipo de iluminación, basta con pensar que la energía eléctrica en el “Everest High Base Camp” es provista por los generadores tradicionales a combustible, el que es transportado hasta el lugar por medio de helicópteros. Un ahorro significativo en el consumo energético y a su vez logrando una mejor calidad de iluminación, permitirán expandir las experiencias y los conocimientos del desempeño de este tipo de luminarias en el ámbito de la salud. El próximo paso será la instalación de paneles fotovoltaicos y generadores eólicos para perfeccionar y dar autonomía eléctrica a esta base de rescatistas y servidores de la salud. La iluminación LED en el punto más alto del planeta: el Everest.

Vista del campamento en la inmensidad de la montaña. Hasta allí, llega la iluminación LED

Fuente: Redbird LED

sábado, 13 de abril de 2013

10 Beneficios de la Iluminación LED

Además de saber que la iluminación basada tecnología LED consume menos energía y tiene una mayor vida útil que cualquier otro tipo de luminaria tradicional, es decir, no requiere de mayores atenciones de mantenimiento, hay mucho más por descubrir en esta incipiente tecnología de “iluminación de estado sólido”. La iluminación LED se utilizó originalmente para las luces indicadoras en una infinita variedad de dispositivos electrónicos y a través de los años, esta tecnología ha penetrado en numerosas aplicaciones domiciliarias o industriales donde el neón era el líder indiscutido. Años más tarde, cuando las técnicas de fabricación dieron lugar al empleo de nuevos materiales, los rendimientos fueron creciendo y se obtuvo (se obtiene y se seguirá obteniendo) una mejor relación entre la energía eléctrica absorbida por el LED y la energía luminosa entregada. Aquí están las 10 principales ventajas que hoy nos ofrece la iluminación LED.

Amplia gama de temperaturas de color
Con el fin de lograr un efecto de iluminación deseado, los diseñadores de luminarias optan a menudo por tecnologías “diferentes o especiales” para iluminar un espacio, incluyendo la práctica de “derrochar” energía y salir de la metodología tradicional y clásica. Es decir, no siempre se busca la mejor relación costo / beneficio, cuando se intenta alcanzar un efecto luminoso “especial”. Contrariamente a la creencia de que la iluminación LED sólo emite luz blanca (luz fría), esta tecnología ha avanzado lo suficiente como para lograr una amplia gama de temperaturas de color (de frío a cálido) para satisfacer las necesidades de diversas aplicaciones como nunca antes. A continuación se muestra una gama visual de colores de todos los tipos de luz, entre natural y artificial. Con los productos de iluminación LED de la marca Cree, por ejemplo, se obtienen temperaturas de color entre 2700K y 4000K.

La temperatura del color se expresa en grados Kelvin

Mayor CRI
El índice de rendimiento de color (CRI - Color Rendering Index) cuantifica qué tan cerca, la luz de una lámpara, se puede asemejar a la luz solar / luz del día. En este índice, la luz solar tiene el más alto CRI de 100, mientras que un CRI en el rango de los 80 es, por lo general, lo suficientemente bueno para la mayoría de aplicaciones. Las luminarias LED de alta calidad, sin embargo, tienden a tener un índice CRI de 90 por lo que esta tecnología logra ofrecernos una mejor aproximación óptica de cómo los objetos aparecen bajo el sol respecto a las alternativas de iluminación tradicionales. En la imagen inferior, podemos comparar una misma imagen iluminada por dos fuentes de luz diferentes y en especial, vale destacar la manera en que la iluminación LED resalta los colores vivos y naturales por sobre la iluminación fluorescente, gracias a su mayor índice de rendimiento de color CRI.

Colores más vibrantes e intensos gracias a la iluminación LED

Baja depreciación de luz
La cantidad de luz y la habilidad de resaltar los colores que posee la iluminación LED de alta calidad  se mantiene constante en el tiempo por sobre las opciones tradicionales que encontramos en otro tipo de luminarias. La iluminación LED tiene una tasa de depreciación de luz muy baja para zonas iluminadas de manera uniforme y duran más que las tecnologías conocidas, como el sodio a alta presión o las clásicas de halogenuros metálicos. Estas tecnologías tradicionales de iluminación disminuyen su rendimiento lumínico con el paso del tiempo y en consecuencia, no sólo degradan la calidad de iluminación sino también el índice CRI, mencionado en el punto anterior. Debido a la naturaleza estable de estos dispositivos de estado sólido, las áreas cubiertas por lámparas LED se iluminan en forma  permanente y sin interrupciones, en comparación con las lámparas fluorescentes (CFL) que demuestran un molesto parpadeo o “flicker” cuando envejecen.

“Dimerizado” – Control de Oscurecimiento
Las fuentes de energía empleadas con la luz LED pueden ser regulables para cumplir con los diferentes niveles de iluminación, en función de una gran variedad de aplicaciones específicas. Esto se puede lograr con sistemas que abarcan desde el manejo a través de una red encargada de gobernar la iluminación de edificio completo (a través de una conexión a Internet), hasta algo tan simple como un sistema de control, de regulación manual. Además, para el control de intensidad dentro de un sistema de iluminación LED, se pueden aprovechar de manera óptima  las técnicas electrónicas que predominan en el mercado actualmente y que son muy rentables cuando se las trabaja con tecnología LED. Los protocolos embebidos de control que son necesarios, poseen cada día mayores capacidades de regulación y son también cada vez más populares, lo que demuestra la versatilidad de los LEDs para integrarse dentro del control electrónico y trabajar con ellos de la manera más eficiente. Esto no era posible con determinadas luminarias fluorescentes.

Libres de Radiación Ultravioleta
Otro de los beneficios de la iluminación LED es que no emite radiación UV. Los rayos ultravioleta pueden causar la degradación de múltiples elementos muy disímiles entre sí. Obras de arte, ropa, muebles y hasta alimentos. Esta iluminación segura es fundamental  y muy importante para las tiendas de comestibles. Dado su amplio tamaño y la surtida variedad de áreas de consumo, las tiendas de comestibles deben prestar especial atención a la eficiencia y la calidad de la luz. Las lámparas LED se presentan brillantes, libres de emisiones UV y más allá de atraer a los consumidores por la calidad de la iluminación sobre los productos (CRI), ayuda a mantener los alimentos frescos y saludables durante más tiempo. Por ejemplo, los rayos UV causan un notorio y rápido desvanecimiento en el color de la carne fresca y acelera el proceso para que la grasa de la carne se torne rancia.

En contacto con el aire, el mercurio contenido en las CFL se sublima y se transforma en un gas venenoso.

Libres de Mercurio
Las luminarias LED no contienen mercurio a diferencia de las CFL (lámparas fluorescentes compactas) y las lámparas de descarga (de alta intensidad) que requieren una pequeña cantidad de vapores tóxicos de mercurio para emitir luz. Los problemas se producen cuando las ampollas de vidrio de estas lámparas se rompen y el mercurio se escapa en forma de vapor que puede ser inhalado o como un polvo que puede filtrarse en tejidos o telas. Estas luces deben desecharse de forma adecuada para evitar que el mercurio llegue a los vertederos de desagüe e impedir el accidental envenenamiento del suelo, las napas subterráneas de agua o peces de río. Adicionalmente, como los vapores de mercurio deben prepararse para emitir luz, estos aparatos no se encienden instantáneamente y a esto hay que sumarle el molesto parpadeo que se hace visible en ocasiones. Las luminarias LED, sin embargo, encienden en forma instantánea, no presentan parpadeos y no contienen mercurio, por lo que los usuarios no tienen que preocuparse acerca de cómo deben desechar correctamente estos aparatos.

Gestión térmica adecuada
Muchas luminarias LED están equipadas con un sistema de gestión térmica que utiliza un disipador de calor integrado en su estructura para conducir el calor lejos de los LED individuales y transferirlo al medio ambiente circundante para un rendimiento óptimo. El disipador de calor y las tecnologías avanzadas de calor por convección se integran para maximizar la eficacia de enfriamiento de cada lámpara LED, logrando su alto rendimiento y la mayor longevidad posible. Vale aclarar que esto se encuentra en diodos LED de potencias superiores a 1Watt.

Las luminarias LED poseen una disipación térmica optimizada para no perder eficiencia en forma de calor

Poco variables en condiciones climáticas adversas
Los LED no son sensibles a patrones cambiantes del clima (como el frío) que pueden ser perjudiciales para la iluminación fluorescente. Las capacidades de gestión térmica, antes mencionada, de la iluminación LED es especialmente importante si se la compara con los sistemas de iluminación de vapor de mercurio (lámparas de halogenuros metálicos), que deben enfriarse antes de volver a encender. La iluminación LED no tiene este problema ocasionado por el calor y permite que no haya interrupciones en la iluminación ya que las luminarias LED encienden al instante, tanto en climas fríos como de calor extremo.

Durabilidad
Dado que los LED pertenecen a una tecnología de estado sólido, estas luminarias tienden a ser más duraderas, ya que sus componentes no se rompen tan fácilmente como otras opciones de iluminación, específicamente la halógena a causa de las vibraciones. Un ejemplo típico de esta situación es un estacionamiento. En estos establecimientos puede haber múltiples niveles (varios pisos) de estacionamientos. Los niveles altos no son tan rígidos como la planta baja, de modo tal que al transitar los coches por ellos las estructuras pueden vibrar causando interrupciones en la calidad de la iluminación de las lámparas de vapor de mercurio (lámparas de halogenuros metálicos) de alta presión y las lámparas de sodio.

La duración en cualquier tipo de ambientes la transforman en un dispositivo longevo.

Precio
Cualquier otro factor que provoque beneficio al consumidor pudo haber sido enunciado en los párrafos anteriores, pero el que se destaca por sobre todos es el precio de estos elementos. Si bien para la mayoría de las personas que tienen sus primeros contactos con este tipo de iluminación pueden encontrarlas como una solución costosa, esta impresión se diluye cada vez que una lámpara del hogar deja de funcionar. Allí es cuando el usuario comprende que la iluminación LED, además de ser tan eficiente como la tradicional (mientras se instale de manera apropiada), termina siendo más barata ya que posee una vida útil ilimitada, es decir, tienden a ser eternas. Además, con la evolución de precios que poseen los mercados electrónicos y frente a una demanda mundial de este tipo de iluminación; amigable con el medio ambiente y el ahorro energético; llegará el día en que serán tan baratas como una CFL de la actualidad.

Si no deseas comprarlas, puedes construirlas tú mismo por pocas monedas y aprovechando las viejas estructuras de las CFL tradicionales. Por supuesto, en Servisystem.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Iluminación LED para el hogar (220/110VAC)

Es probable que pienses en que este será otro aburrido artículo sobre cómo construir lámparas LED para usar con la alimentación domiciliaria de red. Tienes razón, lo es. Sin embargo, las características que destacan a esta publicación son numerosas y, poco a poco, trataremos de describirlas en el artículo. Por supuesto, la más importante para resaltar es el consumo extremadamente bajo, respecto a cualquier otro tipo de luminaria. También debemos considerar, que su relación costo – consumo – beneficio la convierten en un montaje muy interesante de llevar a cabo y que puede encontrar una aplicación ideal “en el lugar menos esperado” de un hogar, de un desarrollo industrial o de nuestro espacio de trabajo. Es decir, la clásica, la de siempre, la lámpara LED conectada a la red, ataca de nuevo para que comprendas su funcionamiento y algunos “secretos ocultos” (¿Por qué el Capacitor (o Condensador) no levanta temperatura y las resistencias si?) que poseen y no debes dejar de conocer.

Cuando comenzamos a incursionar en el mundo de la iluminación LED, todos soñamos con el ideal de transformar nuestra casa en un ejemplo de optimización energética, sin embargo, lo primero que debemos saber es que esta novedosa tecnología no hace milagros y mucho menos, será tan económica de adquirir, ni fácil de construir. Por ese motivo fundamental, que enunciamos en forma primaria (no hace milagros), es que no debemos dejar de tener siempre presente y delante de nuestros ojos al principio de conservación de la energía. Es decir, por muy eficiente que sea el sistema lumínico que construyamos, si la energía eléctrica absorbida de la red es poca, la energía lumínica obtenida tendrá una proporción directa. Dicho en otras palabras, con 6 LEDs no reemplazaremos la iluminación de un gran salón o ni siquiera de un cuarto de baño. Sin embargo, como también dejamos aclarado al principio, estaremos ante un sistema que podremos construir nosotros mismos, al que le daremos la forma y utilidad específica que necesitamos, aprovechando las diferentes propiedades del diodo LED que sin duda alguna, son muchas.

Sobre el párrafo anterior, pesa (mucho) sobre nuestro inconsciente la omni-direccionalidad de una luminaria tradicional como es una lámpara incandescente de filamento de tungsteno o la de las actualmente populares CFL (Compact Fluorescent Lamp) o lámparas de bajo consumo que se comportan como un radiador isotrópico. ¿Recuerdas que es eso? Hablamos de radiador isotrópico cuando hablamos de antenas de radio y mencionamos a un punto suspendido en el espacio, capaz de irradiar señal en todas las direcciones, transformándose en el centro de una esfera. Una lámpara (o luminaria) tradicional hace eso y en muchos casos, no es lo que en verdad necesitamos. Estamos acostumbrados a que así sea, pero no significa que sea lo que queremos. Son dos cosas muy diferentes, ¿verdad? Por lo tanto, puede parecer una desventaja al principio, pero si sabemos aprovechar una de las propiedades más destacadas de un diodo LED, que es lo estrecho que es su haz luminoso (Radiador No-Isotrópico), podremos obtener sistemas más útiles, no más eficientes “energéticamente hablando”. Dicho en otras palabras, 1Watt orientado en una única dirección, puede ser una espada muy útil, comparada con 5Watts de radiación isotrópica (el punto central de una esfera) que se dispersa en infinitos sentidos, mientras que nuestra necesidad es que lo haga en uno solo, o al menos, hacia un sector definido. La imagen superior puede ayudarte a comprender este concepto.


Para expresarlo con más ejemplos cotidianos, lo mismo sucede entre una lámpara sostenida en la mano y una linterna, la que emite un haz orientado y concentrado. O comparar dos lámparas de filamento de tungsteno del siguiente modo: una de 100W colgando a un metro de elevación sobre el suelo y otra de 50W ubicada en el faro de un automóvil. Allí tenemos otra clara aplicación en la que, con menor consumo energético, podemos obtener mejores resultados en aplicaciones específicas y eso es lo que debemos buscar cuando pensamos en luminarias LED. Luego de comprender el concepto elemental de que el LED no hará magia para ti, podemos pasar a analizar el circuito que utilizaremos en nuestro desarrollo de hoy. Explicado en forma elemental, construiremos un circuito que nos permita alimentar una serie de 6 LEDs blancos, de alto rendimiento (imagen superior) y 10 milímetros de diámetro (cada uno) e incluiremos todo el sistema eléctrico / electrónico en el cuerpo de una vieja lámpara CFL, tal como hicimos hace algunos años, en otro montaje. En aquél, la energía tomada de la red domiciliaria era adaptada a la que necesitaban los LEDs (también eran 6) por resistencias de alto valor (tanto en Ohms como en disipación de potencia) que regulaban la corriente y la tensión que se aplicaría a la serie de LEDs. En esta oportunidad, el circuito utilizará el otro método habitual, que es la utilización de un capacitor para que actúe como un elemento resistivo ante la tensión alterna aplicada.


Una de las características naturales que posee un capacitor, al ser sometido a trabajar en un circuito donde existe una tensión alterna (como es la tensión de red domiciliaria), es que según su valor capacitivo (Faradios y sus sub-múltiplos) ofrecerá mayor o menor resistencia al paso de la corriente, comportándose en definitiva y a los fines prácticos, como una resistencia. Esto es una propiedad sobre la cual no profundizaremos en este artículo, porque la entendemos como conocida por la mayoría y porque explicar lo que sería la Reactancia Capacitiva nos desviaría demasiado del eje central del artículo. Esta reactancia “se comporta como” una resistencia al paso de la corriente alterna y es inversamente proporcional a la capacidad y a la frecuencia de trabajo del capacitor. Sólo este concepto será necesario para saber que variando el valor de capacidad que coloquemos en la entrada de nuestro circuito podremos “ajustar” la corriente de trabajo de los LEDs que incorporemos a nuestra lámpara o luminaria. Para conocer el valor del capacitor necesario, debemos tener en claro también, la cantidad de LEDs que colocaremos y las resistencias que agregaremos al circuito. Si bien dejaremos que el capacitor (C1) se encargue de hacer el trabajo más importante, agregaremos un par de elementos resistivos a nuestro diseño.


En el circuito mostrado antes, R1 se utiliza para sumar una componente resistiva al circuito, R2 actuará como un pequeño “fusible” ante problemas en el puente rectificador Br1 y R3 se encargará de descargar por completo a C1 y C2, al momento de desconectar la lámpara de la tensión de red. Br1 tendrá por objetivo rectificar y permitirnos utilizar una tensión continua en la carga (los LEDs) y C2 atenuará, en gran medida, el rizado provocado por la rectificación. Como puedes observar, a la función que cumple cada componente en el circuito se la puede explicar en un par de líneas, mientras que las características “ocultas” del funcionamiento del circuito, nos lleva (y llevará) varios párrafos de texto, como complemento de la explicación desarrollada en este video que acompaña al artículo donde, en forma paradójica, nos falló el tema central de este artículo: la iluminación. Observa:



Repasemos algunos de los “secretos” explicados en el video. Nunca dejes de colocar la carga para la que fue diseñada esta “fuente” de corriente constante, es decir, nunca dejes este circuito sin “carga” (que en este caso son los 6 LEDs). C2 comenzaría a cargarse, gracias a la provisión de corriente constante, hasta valores peligrosos de tensión que podrían provocar su propia destrucción. Otros diseñadores suelen colocar aquí un diodo zener para proteger “la carga” o un varistor en la entrada de red, para absorber picos de tensión que podrían ser destructivos para los LEDs. Aquí podemos detenernos y ratificar lo que expresamos en el video. Si obligamos a trabajar a nuestro circuito con una corriente máxima para los LEDs, los picos de tensión, o transitorios, pueden llevar la corriente que circulará por los LEDs a valores peligrosos o destructivos, pero si decidimos sacrificar un pequeño porcentaje de luminosidad, en función de una mayor seguridad de la lámpara, el uso del varistor puede quedar descartado y las variaciones de tensión pueden ser absorbidas sin problemas por la carga.


 Como te explicamos en el video, no utilices la fórmula partiendo de buscar obtener una corriente específica. Utiliza los valores de capacitores comerciales, a los que puedes tener acceso y observa si la “corriente resultante” puede ser útil para tus objetivos. Si quieres realizar otro tipo de luminaria (por ejemplo una construcción lineal) con mayor o menor cantidad de LEDs, no debes olvidarte de realizar el cálculo apropiado para el numerador de la fórmula. Esto mismo vale para cuando la tensión de red sea 220V(AC) o 110V(AC). En todos los casos, habrás notado que hemos puesto un énfasis especial en no llevar la corriente de LED a un valor máximo. Con el transcurso del tiempo el LED, que es considerado una fuente fría de iluminación, que no desprende calor como lo hace cualquier otro tipo de luminaria, también levanta temperaturas que, con la acumulación de tiempo, puede ser nociva para su rendimiento. En términos domésticos, podríamos decir que el LED comienza a “quemarse” lentamente con una pérdida de desempeño que termina por inutilizarlo. Si en cambio, te decides por una menor corriente de LED, evitarás este deterioro lento, pero constante y tu lámpara tendrá una duración notoriamente mayor.


El cálculo es muy simple y los elementos que ves son fáciles de deducir. "I" es la corriente que circulará por los LEDs, Vred es la tensión de línea, Vled es la tensión final de acuerdo a la cantidad de LEDs que utilices, R en este caso sería 1100 Ohms (R1 + R2), Fred es la frecuencia de red (50/60 Hz) y C es el valor del capacitor expresado en Farads (observa la explicación en el video para la asignación de estas unidades). Por otro lado, la ubicación de los componentes en el PCB (descarga el PCB desde AQUÍ) no tiene mayores inconvenientes por tratarse de una cantidad reducida de materiales, pero queremos poner algo de atención en C1. Este capacitor, puede ser de una tensión de aislación elevada y prudente, de acuerdo a la red eléctrica en que será conectado. Por ejemplo, para una red de 220VAC, un capacitor con una tensión de aislación de 630Volts o de 400Volts estaría bien y para el caso de 110VAC, con 250Volts o 400Volts no habría problemas. Sin embargo, debes saber que vienen capacitores ideales para el trabajo en corriente alterna y lo expresan en su nomenclatura, en su leyenda. En nuestro caso por ejemplo, hemos utilizado uno de 220nF (0.22uF) con una aislación de 275Volts de tensión alterna, el que fue reciclado de los circuitos de entrada de un viejo TV. Tú también puedes conseguirlos fácilmente en cualquier fuente de monitor de ordenador o de TV que tengas por allí para reciclar componentes.

 
 Recuerda que esto NO es una fuente multiuso de las que se conocen como “Transformerless”. Este circuito será útil para esta aplicación y podrás calcularlo en pocos minutos, adaptándolo a la cantidad de LEDs que quieras utilizar o a cualquier otro tipo de carga, pero siempre observa eso, “que exista una carga”. Recuerda y ten presente, que no podrás obtener grandes cantidades de corriente para alimentar diodos LED de alta potencia con este circuito. Los resultados máximos de corriente con esta topología no llegarán a superar los 50 o 60mA (0,06A), por lo tanto, debes tener la precaución de no disminuir demasiado el valor de R1 porque todo el circuito terminará trabajando en un límite peligroso. Por último, no queda más que recordarte que no lograrás milagros de luminotecnia con un puñado de LEDs de pocos centavos. Utiliza el ingenio y coloca tu mayor atención en la disposición mecánica de tu construcción particular y aprende a obtener provecho de las características que puede ofrecerte cada tipo de LED. Un ejemplo muy claro de esto es lo que Felixls ha hecho en su "Espacio de Trabajo". Observa lo que se obtiene cuando la inteligencia se aplica a las necesidades y se aprovechan las características de los elementos que intervienen en el desarrollo. ¿Para qué tener una luz que se "pierda" sobre el techo, paredes y lugares que no son útiles? Toda la iluminación concentrada sobre la mesa de trabajo. Sin dudas, un ejemplo excelente de la idea que te intentamos transmitir (¡Gracias Sergio!)


Tu ingenio, la mecánica y los LEDs son la materia prima importante. El resto es un par de cuentas simples. Y como ya lo sabes, te esperamos en el Foro de Servisystem para resolver problemas, mostrar resultados y compartir tus experiencias en la construcción de lámparas LED alimentadas desde la red eléctrica. No olvides extremar los recaudos y cuidados en la aislación de los circuitos y al manipular elementos pertenecientes a la red eléctrica domiciliaria. Un error puede ser fatal; no te confíes y organiza tu trabajo de la manera más segura que lo puedas hacer. ¡Te esperamos para que nos cuentes tus resultados y opiniones!