Mostrando entradas con la etiqueta antenas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta antenas. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de diciembre de 2014

2015 está llegando

Se aproxima un nuevo año y en estos días festivos estamos aprovechando a actualizar un poco nuestra web dedicada a los Radioaficionados, en Servisystem. Tenemos muchos trabajos relacionados con el mundo de la radio que están dispersos por allí y va a estar bueno organizar todo y acercar a todos los entusiastas de la radio ese material. Te esperamos. ¡Felicidades para todos!

martes, 23 de abril de 2013

Los organismos vivos, ¿detectan las ondas de radio?

Entre tantas cosas que leemos en la web a diario, hace poco tiempo estuve leyendo una entrada a un blog que tenía este interrogante y que además, sumaba la incógnita acerca de porqué la única porción del espectro de ondas que podíamos detectar (la gran mayoría) era la luz visible y no éramos capaces de percibir las ondas de radio, así como escuchamos los sonidos o percibimos la luz. Por supuesto, como en todo debate en la web, el tema se dispersó y lo hizo hacia los infrarrojos, los ultravioletas y otras cosas más que, como siempre, nada tienen que ver con la temática del título. Por lógica de estar escribiendo estas líneas emitiré mi opinión al respecto, dejando aclarado desde el comienzo que mis conocimientos sobre la anatomía de los organismos vivos son muy elementales y creo que estoy siendo generoso en brindarle esa categoría.

En la física, el audio no es considerado dentro del espectro de radio como energía electromagnética sino como movimientos de caudales de aire a determinada frecuencia. Este fenómeno es percibido por un sistema electromecánico que nace en el tímpano y termina como señales eléctricas que poseen en una interpretación en el cerebro. En el ser humano, la frecuencia máxima de ausición disminuye con la edad y suele alcanzar la plenitud durante la juventud de la persona a casi 16 - 18Khz., dependiendo del organismo. Lo mismo ocurre con lo que vemos. La luz excita determinados elementos foto-receptores dentro del globo ocular y éstos se transforman (como en el caso anterior) en señales eléctricas que se interpretan el en cerebro. Desde un rojo profundo hasta un violeta elevado, cada color tiene su predominio de “impresión” y el cerebro responde desde ese ADCIN, con algún TOGGLE o un PWM terminado en DAC.  Es decir, ante el impulso sobreviene un procesamiento de datos y finalmente el organismo devuelve con una actividad que puede expresarse o no. 

¿Las ondas electromagnéticas no son percibidas por ningún organismo vivo?

Entre ambos “grupos” de frecuencias que percibimos (sea nuestro deseo o no) existe una brecha enorme de espectro electromagnético. Incluso, ha habido teorías cuánticas alrededor de la luz (algunas teorías hablan de paquetes de “quantos” y no de ondas), pero lo cierto es que allí se termina el espectro radioeléctrico, que es lo que importa en este momento. ¿Porqué los organismos vivos no tenemos ningún órgano que nos permita percibir, escuchar, ver, oír, palpar, detectar o al menos “sentir” nada en esta brecha? Si vamos a hacer una comparación física de lo que son las longitudes de onda respecto a las frecuencias, nuestros oídos deberían tener el tamaño de más de dos estadios de fútbol para que la fórmula F = Velocidad de la Luz / Longitud de Onda tenga sentido (y serían pequeños aún). Incluso, si lo comparamos con el tamaño de los Conos y Bastoncillos del ojo, estos son muy pequeños para “resonar” como una antena, por lo tanto allí podemos comprender que el proceso de escuchar y ver, están algo alejados de la física de las antenas de radio.

¿Cómo serían las ondas de radio si se pudieran ver?

Volviendo entonces a la posibilidad de percibir señales de radio, ¿podemos asumir que los organismos vivos no desarrollaron ningún órgano receptor porque durante la evolución no existían las ondas electromagnéticas? Dicho en oras palabras: “Porque no lo necesitaban”. Así como hay topos ciegos, que viven bajo tierra, nunca ven la luz y nunca desarrollaron su aparato visual; o los peces que evolucionaron de otro modo ante los fenómenos acústicos, ¿podemos decir que los humanos algún día evolucionaremos (millones de años) hacia un organismo que pueda percibir las señales electromagnéticas? Esto se puede prestar a muchas bromas (con justa razón) de creer que los bebés nacerán con radio AM-FM y telefonía móvil incorporada, pero sin caer en eso, ¿tú crees que algún día algún organismo evolucionará en ese sentido? Las ondas de radio existirán mientras el hombre habite el planeta y por ahora no hay elementos que vayan más allá de simples teorías de orientación de aves migratorias que se guían por el campo magnético terrestre. No lo sabemos, debiéramos esperar hasta una próxima inversión de polos magnéticos para terminar el debate. De todos modos, no desviemos el tema, hablemos de las señales de radio. ¿Conoces algún organismo vivo que sepa interpretar las ondas de radio? ¿Crees que la evolución/manipulación genética algún día nos permitirá lograrlo? Sin entrar en pseudo-ciencias, ¿conoces algo de esto?

Bienvenido al debate.

Fuente: Foro Servisystem

domingo, 29 de abril de 2012

La Antena Yagi

Esta popular antena, que se ha consolidado a través de los años, fue creada y patentada en 1926 por el doctor Hidetsugu Yagi, de la Universidad de Tokio. La configuración mínima de este modelo de antena utiliza sólo dos “elementos”, sin embargo, el agregado de más “elementos” provee a la antena una característica muy deseada por todos los usuarios de equipos de radio: ganancia. Como dato útil para entusiasmar a cualquiera, podemos decir que una antena Yagi de 6 elementos puede lograr cifras de ganancia ubicadas en el orden de los 12dB. En términos prácticos, esto equivaldría a que un transmisor de 50Watts pueda ser escuchado como si emitiera con 1KW (1000Watts) (o vatios). Si en verdad intentas llegar lejos con tu transmisión de radio, este artículo es para ti.



Se llama director a un elemento pasivo que proporciona ganancia en el sentido dirigido desde él hacia el elemento activo o irradiante y por lo general, es más corto (en longitud) que éste. El elemento conocido como reflector es también pasivo y proporciona ganancia de potencia en el sentido dirigido desde el irradiante hasta él. Siempre es más largo que el elemento activo. Definidos entonces los principales elementos que acompañan a un irradiante, podemos comenzar a armar múltiples configuraciones para construir antenas que tengan ganancia en determinadas direcciones. Por ejemplo, un conjunto formado por un irradiante y un director puede brindar 3dB de ganancia respecto a un dipolo simple. Esta cantidad de decibeles representa el doble de potencia cuando hablamos de un transmisor. Es decir, si transmitimos con 5W y tenemos una ganancia en antena de 3dB, el receptor podría interpretar que estamos emitiendo con un dipolo simple y 10W de potencia. Cuando usamos un reflector, el resultado es el mismo y la ganancia de potencia se manifiesta en una emisión con una direccionalidad definida.

Continúa leyendo este artículo AQUÍ ...